Nosotros

Nuestra Misión


Fundación Oportunidad es una organización orientada a investigar e intervenir en el plano de las subjetividades juveniles. Hacemos especial foco en las nuevas formas de subjetivación, es decir, cómo se constituyen los jóvenes hoy? A través de qué prácticas? Una de las áreas de intervención dentro de la FOP es la de jóvenes y trabajo, entendido en sentido amplio, no tan solo como nuevas modalidades de empleabilidad sino nuevas formas de gestión y de producción colectiva.

Nuestra Filosofía


Creemos que la vida se estira, se expande y se profundiza. La vida entendida como espacio estético de producción se abre a infinitas oportunidades. Proyectar es diseñar, es emprender, es pensar juntos cómo producir nuevas formas vinculares, cómo extender el espacio de la vida.

¿Los modos?
Dejarse permear por la heterogeneidad, percibir sutilmente la potencia que hay en los elementos y figuras que nos rodean, la composición con otros, el articular fragmentos disgregados, el encontrar problemas y causas comunes que nos entusiasmen, la intuición y sensibilidad para poner en marcha maquinarias potentes que hagan de nosotros mismos, otros.


¿Qué Hacemos?


El trabajo de intervención y de producción conceptual, se detiene en advertir de modo sutil las formas singulares en que hoy el trabajo, el empleo, el futuro, las formas que toma la creatividad, la participación ciudadana, solo por nombrar algunas áreas de exploración, son significadas hoy para los jóvenes.
El ejemplo quizás más paradigmático es el ligado a la «vocación», tradicionalmente lo vocacional era concebido como aquello que definía de un modo nítido y univoco los intereses y deseos respecto del futuro.
Las condiciones actuales permiten advertir lo agotadas que resultan estas representaciones que se sostuvieron en tiempos donde la concepción de progreso encontraba su fundamento en la idea de desarrollo lineal. El trazado del proyecto involucraba una serie de pasos definidos que conducían al modo de una escalera ascendente al objetivo definido.
Hoy las condiciones se encuentran radicalmente alteradas. Quizás la imagen mas adecuada, debería ser alguno de los cuadros de Escher, donde una misma escalera sube, baja, se bifurca, se tuerce como una banda de Moebius.
Habitamos un mundo veloz y múltiple y la vocación ya no se presenta más como aquello oculto que debe ser develado, en el sentido de una esencia o sustancia que luego toma forma, sino que los caminos posibles a ser construidos toman formas diversas y simultáneas.

A %d blogueros les gusta esto: